FESTIVIDAD DE MARÍA AUXILIADORA

El 24 de mayo, la Iglesia Católica, celebra la solemnidad de María Auxiliadora y por ese motivo, el Instituto María Auxiliadora, de esta ciudad, tuvo una gran celebración que duró desde la víspera hasta las 7 de la noche del día propio de la festividad.


La Hermana Directora en la actualidad es, Sor Elizabeth Ruiz, quien es originaria de la República de El Salvador y exalumna del Colegio Santa Inés, en Santa Tecla. Ella llegó a nuestro país en el 2015 y está ya en su tercer año como directora. Las religiosas que viven en este Instituto son 13, entre ellas se encuentra Sor Mélida San Martín, que en este año cumplirá el centenario de su nacimiento y Sor Felicidad Fonseca, que ya tiene 92 años. Las dos, al cuidado cariñoso de las otras religiosas. Las otras hermanas mayores pero que aún están muy activas, son Sor Luz Adela Serrano y Sor Trinidad Rodezno.


El colegio tiene 452 alumnos presenciales y las carreras que ofrece son bachillerato en administración de empresas, informática y finanzas y también bachiller en ciencias y humanidades. En último año hay 67 graduandas, 10 en administración de empresas, l0 en informática y 47 en ciencias y humanidades.


Pero para Sor Elizabeth, la obra cumbre de las Hijas de María Auxiliadora, se lleva a cabo los domingos, con los más desamparados. Para las hermanas es una gran satisfacción poder servir a la gente de menos recursos.


También ofrece educación a distancia, por el momento son 900 jóvenes, entre muchachos y muchachas que se han matriculado, con el deseo de superarse.
El personal que labora en el Instituto se siente muy satisfecho, como nos lo expresa Rosa Leonor Zúniga Dubón, quien es la Coordinadora educativa del Colegio y trabaja en el área de humanidades y administración de empresas: “La experiencia de todo educador en esta casa, es rica en todos los sentidos, la Madre nos acoge, nos ama y nos lleva en el camino, para volvernos madres y acompañantes de nuestras niñas y jóvenes, para enriquecer su vida, no solamente académicamente, sino profesional, personal y espiritual. Y eso es lo que nos llena como educadores”.


La fiesta a María Auxiliadora la celebra el alumnado y las hermanas, por todo lo alto. El día 23 de mayo acompañaron a la Santísima Virgen, en procesión hasta la Catedral, en donde fueron recibidas por el Párroco. Y el 24, es tradición que las alumnas de último año le brinden a María Auxiliadora, una alegre serenata con mariachis. Después las hermanas las invitan a desayunar, con los maestros y amigos colaboradores. El programa continúa con la acción de gracias, por excelencia, que es la Santa Eucaristía, que en esta ocasión fue presidida por el Rvdo. P. Henry A. Rodríguez.


El resto de la mañana, el alumnado disfruta de una variedad de diversiones, como juegos, elevación de globos, con los colores propios de María Auxiliadora, rosado y celeste; juegos pirotécnicos y varias otras actividades preparadas por las niñas para la Virgen. Las alumnas finalizan la fiesta al medio día.


Por la tarde, las Hijas de María Auxiliadora, se preparan para recibir a las exalumnas, quienes comienzan a llegar alrededor de las 3:00 p.m., con sus pequeños hijos, para una fiesta infantil, con piñatas y otros juegos. Luego sigue el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Santa Misa. Otra de las tradiciones en esta fiesta, es el famoso tamal al final de la tarde. Un delicioso compartir entre las religiosas y las exalumnas.


La Hermana Directora, da un consejo a las alumnas y demás jóvenes:


“Hoy en el Evangelio, la Madre nos ha dicho: ‘Hagan lo que Él les diga’. Esa es la invitación, a estar abiertas en lo que Él nos pide en el día a día, para poder responderle con generosidad y valentía. A las jóvenes, hoy les es difícil responder a un llamado, aunque lo sientan, por situaciones de sociedad y muchas cosas, les es difícil. Sin embargo, ‘Hagan lo que Él les diga´, nos ha dicho la Madre hoy, y esa es la invitación: Que puedan responderle al Señor como quieran. Y a todas las personas, que nos llamamos y somos católicos, pues que podamos vivir con esa paz, con esa armonía en el corazón, para poder irradiarla a los demás, junto con María Auxiliadora, que es nuestra Madre y está siempre dispuesta a cogernos de la mano, a levantarnos, y si es necesario, a tenernos en sus brazos. Que podamos experimentar ese amor de la Santísima Virgen María.”