Incontables mujeres han hecho de “Casa de Oración” su casa.

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Un equipo motor liderado por mujeres, dirige en esta ciudad el grupo “Casa de Oración”. Estas damas siguen el ejemplo de Sor Micaela de Loia, fundadora de este grupo que ha servido incontables mujeres que acuden sedientas  de alimento espiritual y en busca de una luz para sus vidas. Hoy compartimos las vivencias de algunas servidoras, Martha Larach, Ana Alicia de Castillo, Mary Ann de Raudales y Prisca Ulloa de Zablah.

Buen Amigo: ¿Cómo y quién fundo Casa de Oración?

Martha Larach: Sor Michaela de Loia fue fundadora de Casa de Oración en 1979. Ella servía en la Renovación Carismática Católica, donde observó las dificultades que tenían las féminas para salir de sus casas en horas nocturnas, lo que les imposibilitaba su crecimiento espiritual. Sor iluminada por el Señor, decidió ayudarles haciendo reuniones durante el día. Con el tiempo estas asambleas se constituyeron con el nombre de “Casa de Oración”, que ha sido un remanso de paz para millares de mujeres necesitadas, sin importar la edad, condición social o económica.

BA: ¿Cuando inicia su llamado al servicio, en casa de oración?

Martha de Larach: Soy la coordinadora de “Casa de Oración”. Para la gloria de Dios tengo 36 años de servicio y me siento muy agradecida con el Señor por darme la oportunidad de servirle y dar  aunque sea en un granito de arena por todo lo que él ha hecho en mi vida. Pertenecer a Casa de Oración ha sido una gran bendición, porque sin ella no sé dónde estaría. Inicie en el año 1982,  a raíz de la muerte de mi esposo. Me llevaron donde Sor Micaela y me recibió con mucho amor. Empecé a asistir a los grupos y me quedé, El Señor me cautivó, literalmente cambio mi vida, Él cambio  mi lamento en gozo.

BA: ¿Cómo funciona Casa de Oración?

Martha de Larach: Casa de Oración nos ayuda a conocer  mejor nuestra iglesia y al conocerla mejor, nos animamos a participar como servidores, realizando obras de la diócesis.  Por ejemplo a  nosotros el Señor nos ha llamado a servir en la parroquia San Vicente de Paúl en el ministerio de lectores y ministro extraordinario de la comunión, eso gracias a la preparación que nos ha dado Casa de Oración. Es hermoso saber que lo recibido en los grupos hay que compartirlo en nuestras parroquias. Cómo grupo hay que abrirnos al trabajo de la diócesis.

Vivencias

Ana Alicia de Castillo: “Llegue a Casa de Oración, gracias a mi madre, comencé a ver un gozo en su rostro un cambio grande y eso me hizo asistir a mí también, me recibieron con mucho amor y me quede hasta este día y soy feliz”.

Mery Ann de Raudales: “El ocho de mayo de 1979, es una fecha importante en mi vida, me invitaron a un grupo de mujeres a orar. Había fallecido mi madre, mi padre ya estaba en el cielo, soy extranjera y me sentí sola. Este grupo me hizo sentirme aceptada, Dios me ha regalado 45 hermanas me siento amada y acompañada de la Madre Santísima que nunca me ha dejado”.

Prisca Ulloa de Zablah: “Yo vine a Casa de Oración hace 20 años. Deje mi trabajo para unirme a trabajar con mi esposo en una empresa familiar, y mientras llegaba ese momento comencé a servir en Casa de Oración, allí encontré los que siempre había buscado en mi vida.

Casa de Oración, se reúnen todos los martes de 8:30 a 10:30 a.m., y el tercer viernes del mes, realiza hora santa a las 8:00 a.m. Más información en la parroquia San Vicente de Paúl.